En la Era digital, la tecnología aplica ya a todos y cada uno de los sectores empresariales, con independencia de su posición en la cadena de valor, del tamaño de la empresa, el mercado o clientes objetivos. El software se presenta como una clave en el desarrollo del negocio, permitiendo ser más eficientes en la ejecución de todas las actividades de las empresas y se integra, aún sin que se perciba, en el ADN tanto de trabajadores, como usuarios y clientes finales.

Esto nos indica, que la evolución tecnológica y la transformación digital está, prácticamente basada en el uso de aplicaciones software, y que su calidad se convierta en una necesidad impuesta para el desarrollo y mantenimiento de cualquier negocio, y por tanto, que los procesos de aseguramiento de calidad de SW pasen a adquirir una importancia que no era tan necesaria antes de la transformación.

Y es que, en este mundo en transformación hacia la tecnología digital, todos somos, aunque no adquiramos esa consciencia, consumidores de Software, y como tal necesitamos, no solo la máxima calidad de las aplicaciones con las que trabajamos, sino además, que la aplicación se adapte a nuestra necesidades y prioridades. Los consumidores pasamos a convertirnos en un eslabón clave en el uso de esas aplicaciones, máxime cuando la decisión de uso o no es tan simple como hacer un click, y la competencia está al acecho con su propuesta. El usuario pasa a ser el núcleo de la Calidad.

Y aquí nace el gran reto para el aseguramiento de la calidad de SW en los tiempos de la transformación digital. Cómo adaptar el mejor método de aseguramiento de calidad de software en este entorno, donde los sectores empresariales no son tecnológicos y el núcleo de la calidad de SW reside en los usuarios finales.

En estos casos, ya no es suficiente con aplicar los métodos estándar de aseguramiento de la calidad de software, como CMMI, ISO, SixSigma, V-Model, etc. Ahora es necesario conocer el entorno o sector en el que la calidad de SW debe ser implantada y entender la experiencia del cliente final que usará el software, asegurándola.

La solución requiere que el concepto de QA (Quality Assurance o aseguramiento de la calidad) sea adaptado y evolucionado.

Esta evolución, es la llamada CALIDAD ESFÉRICA (SQ Spherical Quality) que contempla 3 dimensiones:

SQ Spherical Quality

 

          • Aplicar los estándares del aseguramiento de la calidad (QA).
          • En el entorno empresarial donde se usa el Software.
          • Con el conocimiento de las prioridades y necesidades de los usuarios finales del sector

Es decir, debemos pasar de la dimensión plana tradicional de QA al espacio de la calidad, añadiendo esa tercera dimensión, porque el objetivo final de la calidad está en el cliente final y en su experiencia como usuario. Usuario que no tiene porque ser un especialista tecnológico. El software se extiende a todos los entornos empresariales, con independencia de si su actividad principal y prioridad, es tecnológica.

logo SQ

La calidad esférica (SQ) es el concepto definido por SIPSA para conseguir estos objetivos en cualquier iniciativa de adaptación a la Era digital.